miércoles, 14 de noviembre de 2012

OTRA OPCIÓN DISTINTA DE "HUELGA"




Nos hemos equivocado. Somos unos pringaos SIN REMEDIO.

Nos hemos creído los viejos cuentos de la UGT y de las CCOOs igual que antaño nos tragamos lo del ratoncito Pérez, Santa Klaus y Los Reyes Magos.

A ver, que os quede claro: Los sindicatos MURIERON CON MARCELINO CAMACHO (=un campeón)

Los de ahora... esos que se ponen como el Kiko de mariscadas, viven a lo grande, fuman puros y tienen en la misma puerta de sus sedes un montón de gente protestando por las condiciones en las que les hacen trabajar (doy fe, los he visto en la Avda. de América con mis propios ojos y ¡¡LOS POBRECILLOS TENIENDO QUE PROTESTAR EN LA HORA DE LA COMIDA!! Con pancartas como ésta: “QUEREMOS PARA NOSOTROS LO QUE PEDIMOS EN LA CALLE PARA TODOS LOS TRABAJADORES DE ESPAÑA”.

Estos señores que tienen sus sueldazos (algunos en varios sitios) ESTÁN HACIENDO SU AGOSTO Y SE ESTÁN LLENANDO LAS ARCAS A COSTA DE NUESTROS DESPIDOS (Se ganan un 10% de cada uno de nuestros finiquitos en las EREs) y les importa un cuerno como nos vaya. No, ahora me equivoco yo: les viene de pastelera madre que nos echen porque así hacen más caja.

De vez en cuando, DE CARITA A LA GALERÍA, hacen una protesta y (CUANDO YA NO LES QUEDA MÁS REMEDIO más por vergüenza, que otra cosa) NOS INVITAN A UNA HUELGA GENERAL. Vale. A ellos les da lo mismo que lo mismo les da que a NOSOTROS NOS QUITEN DE LOS SUELDOS UN 7% POR CADA DÍA DE HUELGA, les da igual que los autónomos (que van a trabajar con fiebre, diarrea, con el brazo roto o con escayolas hasta el cuello) cierren y no tengan ni un euro de ganancia en ese día. ¡¡LES DA IGUAL!!

TANTO MONTA, MONTA TANTO: ISABEL COMO FERNANDO: ¿Qué les importará al señor Presidente del Gobierno, a los ministros, a los señores representantes de las comunidades o de los ayuntamientos el que nosotros tengamos que estar en el puñetero metro parados tres horas? A ellos sus chóferes les llevan hasta donde les dé la gana.

¿Les importa algo a los grandes empresarios de este país (por ejemplo y sin ir más lejos al Sr. Álvarez del Corte Inglés nuestra huelga?

¿Y a los banqueros?

Yo os lo digo (alto y claro):
“NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO”
Se parten la caja de la risa que les da.

Si fuéramos listos, apoyaríamos la siguiente huelga:

1.- NADIE, absolutamente nadie, QUE TRABAJE EN UNA EMPRESA DEL ESTADO falte a su puesto de empleo durante ese día. Lo único (ahí está la gracia) es que NO COBRE A NINGÚN CIUDADANO POR SUS SERVICIOS. Por ejemplo, Manuel López tiene que ir a trabajar en metro… Pero, ¡Oh, sorpresa! QUE LAS PUERTAS ESTÁN ABIERTAS DE PAR EN PAR y no se cobra NI UN SOLO BILLETE NI HAY NINGÚN CIERRE POR EL QUE SE TENGA QUE METER EL METROBUS.

2.- Lo mismo pasaría con todo lo demás: los autobuses, los museos, las galerías, cualquier trámite que te tengan que hacer en cualquier oficina, ¡¡TODO GRATIS!! Al empleado/funcionario no le PUEDEN QUITAR NI UN EURO DE SU SUELDO, PORQUE HA ACUDIDO A TRABAJAR. Eso sí, ¡¡SE LE HA OLVIDADO COBRAR AL CIUDADANO!! ¿Qué os parecería tramitar el abono transporte sin pagar un céntimo? ¿O echar el correo sin poner sellos?

3.- Mari Conchi Jiménez PUEDE IR AL CORTE INGLÉS o a ZARA A COMPRAR LO QUE QUIERA, COMPLETAMENTE GRATIS. Eso sí, la dependienta la va a atender con total normalidad… pero, ¡¡SE LE VA A OLVIDAR COBRARLA!! Luego, va a quedar para comer GRATIS con sus amigas en el VIPS y, después de eso, va a ir con su coche a echar gasolina POR TODO EL MORRO. ¡Ah, y por supuesto, EL CONTROLADOR DE LA LÍNEA AZUL o VERDE no se ha enterado de si tenía puesto su ticket del parkímetro!

4.- ¿Y LOS BANCOS? ¡pobres!  A esos LES VAMOS A HACER CURRAR MÁS. Todos los ciudadanos vamos a hacer colas de horas PARA SACAR TODOS NUESTROS AHORROS, GUARDARLOS BAJO EL COLCHÓN, Y VOLVER A INGRESARLOS AL DÍA SIGUIENTE. A ver qué hacen con nuestras nóminas durante 24 larguísimas horas y con todos los impagos.

¿No sabíais que ahora se dedican al mundo de la inmobiliaria?

Pues ea, ahí va la anécdota que me han contado últimamente:

El señor equis pidió una hipoteca hace años para comprar su piso. El banco no sólo le dio lo que pedía, sino que le autorizó con una generosa cantidad de más para QUE LO REFORMARA Y LO AMUEBLARA. Evidentemente, mandó a su tasador y lo tasó POR MUCHO MÁS DE LO QUE LE PEDÍAN.

Bien, paga su piso, SIN DEMORA, todos los meses durante QUINCE LARGOS AÑOS. (El banco, claro está, YA HA RECIBIDO CON CRECES el coste inicial del piso) pero sigue cobrándole a este señor todo lo que tasó "de más".

El pobre señor equis ¡¡SE QUEDA EN EL PARO!! Y sigue pagando su hipoteca hasta ¡¡QUE YA NO PUEDE MÁS!! (es decir, que no tiene ni para comer)

¿Qué hace el banco? PUES SE QUEDA CON EL PISO!!!

Vale… pues ahora resulta que en el mismo caso está el SEÑOR PÉ. El Señor Pé SE HA QUEDADO EN EL PARO Y NO PUEDE SEGUIR PAGANDO LA HIPOTECA PERO, ¡OH, AVENTURADO ÉL! Que se ha ido a vivir CON SU SANTA SUEGRA Y PUEDE PONER A LA VENTA SU PISO (por supuesto, muchísimo más barato de lo que lo compró) pero algo es algo…

Y ENCUENTRA UN COMPRADOR INTERESADO. El Señor EME.

El señor Eme se dirige al banco para tramitar su hipoteca.

¿Y que le dice el banquero?

----Pero Eme, macho, ¡no me seas gilipollas! Si yo tengo pisos iguales muchísimo más baratos.

¿Es o no es para cabrearse? Lo de la indignación ya se ha quedado obsoleto. Yo no estoy INDIGNADA… estoy LO SIGUIENTE!!!!

Veamos la carita que pone Rajoy si le decimos que lo que vamos a hacer el día de la huelga general ES CURRAR MUCHO MÁS PERO REGALÁNDOLO TODO. Y, por supuesto, COMO VAMOS A ESTAR TODO EL DÍA “POR TODO EL JETO POR AHÍ DE CUCHIPANDI” PUES EN CASA ¡¡no tendremos luz, ni dejaremos correr los grifos de agua, ni consumiremos GAS, NI NADA DE NADA DE NADA!!

¿Qué os parece? A MÍ, desde luego, ME PARECERÍA TODO UN EXITAZO DE HUELGA que jorobaría no al de siempre… si no al de más arriba (para variar)

viernes, 21 de septiembre de 2012

En el boulevard de los sueños rotos

 
Declaro ante todos vosotros estar profundamente enamorada de Joaquín Sabina ¡Me encanta este hombre! Me gusta que deje su pluma volar y llene páginas en blanco que, hasta el momento de recibirlo en su pecho, mantenían intacta su virginidad con la esperanza de alcanzar la gloria de ser germinadas con su tinta.

Y hoy… no he podido evitar recordar En el boulevard de los sueños rotos, “Se dejó el corazón en Madrid, ¡quien supiera reír como llora Chavela!”

Es evidente, mi adorado Joaquín, que no llegaste a conocer a Pilar Cohen, La Chelito, Raquel Meller, Pastora Imperio, Amalia Molina o La Argentinita, ya que cuando estas chicas lucían el esplendor de su juventud divina, tú apenas estabas planeado… pero, ¿Qué me dices de Olga Ramos? ¿O de su hija, Olga María?

Ya nadie llora, ni ríe…, ni hace llorar, ni hace reír, ni estremece ni emociona como estas cupletistas…

Ayer tuve el grato placer de asistir a la conferencia-concierto que dio Olga María Ramos en la BNE sobre Raquel Meller (realmente interesante) y no se hacen una ligera idea de todo lo que aprendí. Si bien es verdad, que llevaba “chuleta”, mi amigo Manuel Rey (otro cupletólogo donde los haya), me “soplaba” todos los detalles que Olga María iba exponiendo o, incluso, los que quedaron en el tintero.

Pero no me sorprende (aunque me entristezca) que esta querida España nuestra, más que en ninguna otra parte del mundo, “nadie sea profeta en su tierra”.

Como cantaría otra de nuestras grandes joyas, María Dolores Pradera, “no se estila” ondear a los cuatro vientos nuestra bandera y escuchar con respeto (o incluso corear) nuestro himno nacional, a no ser que te declares facha o estés celebrando un triunfo de un partido de fútbol de nuestra selección.

“No se estila” hablar de los cantantes españoles más famosos e internacionales (Lola Flores y El Pescaílla, Raphael, Las Rocíos Jurado y Dúrcal, Julio y Enrique Iglesias, Alejandro Sanz, David Bisbal, Miguel Bosé, o Mecano, entre muchísimos otros) si no es para sacar sus trapos sucios y ponerlos ‘a caldo’ en los programas del corazón. O apreciar que nuestro bolero “Bésame mucho” fue traducido a más de 20 lenguas extranjeras.

“No se estila” preferir lo propio a lo ajeno, defender lo único… lo poco bueno que nos queda. ¡¡Qué pena!!

Imaginad que sería de los franceses sin que se les hinchiera el alma de orgullo al escuchar o hablar de Edith Piaf, Charles Trenet, Georges Brassens, Jacques Brel, o Juliette Gréco…

¿De los italianos sin los cientos de cantantes que compusieron la banda sonora de las vidas de nuestros abuelos, padres y de nosotros mismos?

¿Qué sería del mundo si los americanos, de repente, decidieran que es de frikis escuchar Vermont Dalhart, Jimmie Rodgers, Ella Fitzgerald, Louis Armstrong, Sinatra o Tony Bennett?

Olga María se auto-describe como “el oso de Asturias, el dragón de Komodo y el Lince Ibérico…, una especie en peligro de extinción.” Y vuelve a no extrañarme (aunque, de nuevo, me entristezca)

No saben ustedes lo que se pierden. Ella sale al escenario y lo llena todo. Es una artista con mayúsculas, subrayado doble y negrita. Habla sentando cátedra, haciéndote sentir en casa, te cuenta y canta historias... Es volver a la niñez y sentarte en el regazo de la abuela.

Ella sonríe y apacigua, serena, calma...
 
No sólo canta, ella interpreta y te hace sumergirte en cada párrafo, como si alguien estuviera cantando tu biografía.

De casta le viene al galgo, hija de Olga Ramos y “El Cipri”, su guardería fueron los escenarios y sus juguetes los instrumentos musicales. Tiene una voz excepcional. Después de cantar cuplé puede cantar todo cuanto se proponga. Es guapa, divertida, elegante, culta, alocada, apasionada... En ocasiones hasta llorona, gruñona, nostálgica y mística…

Pero, sin lugar a dudas, única en su especie ¡¡SALVEMOS A OLGA MARÍA RAMOS!!

¿Donativo? : la voluntad y, por supuesto, ir a verla al teatro Prosperidad, todos los viernes a las siete de la tarde.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

LA BARBACOA




 
"Dícese del utensilio de hierro con forma de rejilla que se sitúa encima del fuego o las brasas para asar o tostar alimentos. También se suele denominar barbacoa o bien parrillero a la construcción de material u horno que incluye la parrilla.”

“A medida que se acerca el buen tiempo comenzamos a preparar más cosas al aire libre, y ¿qué mejor que una parrilla o una barbacoa para reunirse con los amigos y disfrutar de un buen día? Cocinar a las brasas se ha convertido en una ceremonia social donde familiares y amigos se reúnen para almorzar o cenar en los días de verano.”
 
“Al ser una cocina lenta, ya que es habitual que tarde dos o tres horas en la preparación de las brasas y después en la cocina de éstos, permite el diálogo entre los comensales y hacer de esta cocina algo de lo más divertido.”
 
Bien, más o menos ha quedado claro. Pero ahora os voy a detallar nuestra experiencia veraniega con la barbacoa.
 
La casa de este año era chulísima y, además de tener un jardín estupendo con unas tumbonas para vaguear al sol y una puerta que daba directamente a la ría a modo de playita privada-particular, tenía una barbacoa.
 
Podría haber salido fantástica de no haberse pasado por alto algunos detallitos insignificantes a tener en cuenta. A saber:
 
1.- El día de la barbacoa hay que elegirlo cuidadosamente. Es decir, el día QUE SE LARGA UNO AL PAINTBALL y se decide que “ya que uno está aquí ¿para qué vamos a conformarnos con el pack de doscientas balas si podemos elegir por poquito más EL DE QUINIENTAS?”… pues no, oigan… no… definitivamente mejor dejarlo para otro rato.
 
 
2.- Lo anteriormente mencionado es desencadenante no sólo de la elección de la fecha incorrecta… sino de LA HORA. Me explico: generalmente la barbacoa se hace dos o tres horas antes de la comida o de la cena… DE NINGÚN MODO SE PUEDE UNO SENTAR A LA MESA A LAS DOCE DE LA MAÑANA!!! Sobre todo, si el jardincillo tiene unos farolillos de energía solar que apenas iluminan los diez centímetros cuadrados alrededor del farolillo.
 
 
3.- ¡¡No pasa nada!!
¡¡¡Soy una chica de recursos!!!
¿Tiene la señora velas?
Sí.
Vale. Pues pongo unas velas.
Con esto pueden ocurrir varias opciones:
a) Te puedes abrasar vivo si vas a pillar algo de la bandeja y no tienes la precaución de evitar la llama de la velita.
b) Te puedes dar el batacazo padre cada vez que tengas que alejarte de la luz de las velas o los farolillos para coger algo que se te olvidó en la casa o la nevera.
c) Si no te han pasado ninguna de las dos cosas, verás lo bien que te lo vas a pasar raspando cera de vela desparramada por todos los lados al día siguiente.
d) Y, por último y no menos importante, NO SABRÁS si te has metido en la boca un chorizo criollo o una sardinita hasta haber masticado el bocado.
 
4.- Con relación al último punto (d): las barbacoas suelen hacerse de carne o de pescado. Si eliges ambas opciones (barbacoas MIXTAS) puede ocurrirte que “esa barbacoa no termine nunca”. Esto es: cenas hoy, desayunas mañana, comes y aún te llega para la merienda-cena.
 
5.- Me estaba acordando yo de aquel monólogo del club de la comedia en que describían la barbacoa como eso que se organiza en una casa con jardín en que las mujeres: compran todo, ponen la mesa, preparan la ensalada, preparan las salsas, depositan la carne o los pescados sobre una bandeja y los hombres toman las piezas de ésta para ponerlas en un fuego y, después, las mujeres recogen la mesa, lavan los platos, friegan la parrilla (se ponen los dedos y las uñas negros como el carbón), barren, pasan la manguera y TODOS FELICITAN A LOS HOMBRES POR LO BIEN QUE ESTABA TODO… Pero corramos un tupido velo. Dejémoslo estar.
 
6.- Volvamos a los comentarios “repescados” de otras publicaciones mencionados anteriormente en el encabezado de este enlace.
.../... ¿qué mejor que una parrilla o una barbacoa para reunirse con los amigos y disfrutar de un buen día?" PERO… A VER… ¿UN DÍA? ¿DOS ó CUÁNTOS REALMENTE?
 
.../... permite el diálogo entre los comensales y hacer de esta cocina algo de lo más divertido.” ¿QUÉ DIÁLOGOS? ¿ME LOS PERDÍ CUANDO TRATABA DE NO PARTIRME LA CRISMA YENDO Y VINIENDO A LA CASA?
 
Más o menos (los que yo escuché) fueron como sigue:
a) ¡Ese carbón está mojado! ¡No enciende! ¿No ves que no enciende?
b) No veo nada…
c) Usa las pastillas. Eso no va…
d) A ver, listo, enciéndelo tú, anda…
e) ¿Dónde están las pastillas? ¿Esto qué es?
f) Eso que estás cogiendo es la bolsa de la basura y eso, el pan.
g) Trae la vela, coño, que no me entero.
h) Esas son las sardinas.
i) Es sobre las brasas, no sobre el fuego
j) ¡¿fuego?! ¿Pero qué fuego y qué niño muerto!
k) Ahí no se ponen los chorizos.
l) ¿Qué es esto que he pisado?
m) Y a esto… ¿se le da la vuelta?
 
A todo esto…, cuando ya nos pasmábamos del frío y nos metimos en la casa para tomar el postre, llega el VECINO regañador profesional (un clásico):
----Oye, ¿sabéis qué hora es?
Vamos a ver. ¿Me está llamando usted gilipollas? ¡Claro que sé la hora que es, coño! Dígame usted cualquier otra barbaridad: “Voy a llamar a la policía”; “Me voy a cagar en la madre que parió a Panete”; “Callaos de una puñetera vez que mañana madrugo” o equis pero molestarse en venir de mala leche para preguntarme la hora!!!! Hace falta ser subnormal!!!
 
Moraleja: Si vas a elegir mal el día, la hora y las viandas de una barbacoa… trata al menos que el lugar de celebración esté apartado del mundanal ruido.

mlm

martes, 11 de septiembre de 2012

Día de Paintball

 
 
Este verano decidimos a ir a un PAINTBALL.

¿Que qué es eso? Sencillo: dícese de un lugar en pleno campo donde se coloca un atrezzo simulando varios campos de batalla (a saber: Vietnam, Kosovo, El Llano, El Bosque…) donde una panda de idiotas se lían a tiros unos contra otros (o unos contra unos y los otros contra otros y es que muchas bajas son provocadas por fuego ¿amigo?) con bolas de pintura que TE JOROBAN VIVO y te llenan de cardenales.

Cuando el joven encargado del paintball nos conferenció con aquello de “la adrenalina a flor de piel” y tal y tal… pues como que a mi me pareció que estaba haciendo el artículo… ¡Vaya! “merchandising del güeno” o que simplemente te estaba dando la respuesta lógica a la ineludible pregunta que surge en tu interior como la de “¿Para qué coños me he metido yo hoy aquí?" o "Pero bueno, ¿no tenemos ya una edad?" o "¿No estaría mejor gastándome este dinerito en unas cañas en el chiringuito de la playa?”… pero no, resulta que ¡¡ES VERÍDICO!! Todo el mundo pierde el norte y tus compañeros, de repente, se creen Arnold Swartznegger, Silvester Stallone, La Teniente O’Neil y… ¡¡NORMAN BATES!!

Se les pone jetos de psicópatas asesinos y se lían a tiros con cualquier cosa que se mueva (o que no… o que se esconda… o que respire…)

Las reglas eran claras: si te daban un balazo (y os lo aseguro: ¡¡TE ENTERABAS PERFECTAMENTE!!) tenías que gritar: “¡MUERTA!” o “¡Muerto!” o “¡Eliminado/a!”… (aunque a veces no podías evitar chillar “¡Tu puta madre, cabrón!”) lo malo es que en la mayoría de las ocasiones lo mejor era CHILLARLO ANTES DE QUE TE DIERAN porque los enemigos en tal tesitura no te matan simplemente… no… ¡¡SIEMPRE PREFIEREN REMATARTE!! Es decir, que tras la bala de gracia te caían siempre cuatro o cinco más.

Lo peor, desde luego, es declararte eliminado en un tono normal. En nuestro grupo, por ejemplo, estaba el hombre tranquilo (tipo John Wayne) discreto a la par que elegante que no gritaba, ni chillaba, ni aullaba, maullaba o bramía. El pobre de él abría la boca (no se le oía nada de nada entre tanta voz y tanto tiro) y, de repente, salía del escondite y se dirigía pacíficamente hacia el hospital o a la jaula de los eliminados… Tú, después de preguntar “¡¿Ande va ese degggraciaooo?!” ante la incertidumbre lo tiroteabas sin piedad hasta que él levantara las manos en actitud de redención farfullando un ligero “¡Aaau!”.

Luego, inevitablemente, siempre hay momentos de duda. No me estoy refiriendo a aquellos en los que surgen preguntas como “¿Qué estoy haciendo con mi vida?; “¿Cómo he llegado hasta aquí?”; “¿A quién se le ha ocurrido esta genialidad?”; “¿Quién me mandaría a mí hacerte caso?”… No. Sino a esos en los que te pones a dar tiros a un pobre infeliz que te dice: “¡¡Joder, que soy yo, gilipollas!! ¡Que soy de tu equipo! ¡Que venía a rescatarte!”

O aquella otra que chilla: “¡MUERTA!” pero muy muerta no tiene que estar porque la jodía no hace más que baldarte a balazos… “A ver…, ¿muerta tú o muerta yo?” y te grita cual posesa con encomiable vivacidad: “¡Muerta, estás muerta!”. A veeeeeeeeeeeeeeeer…, hablemos con corrección, oiga. No se dice “¡Muerta!”. En una situación como esa se dice: “¡Muere, so puta!” O “¡Date por fusilada, zorra!” o cualquier otra cosa que te haga enterarte de que tienes que poner tierra de por medio y correr como Forrest Gump.

El sitio se llama Adrenalicia, está en O Grove (Pontevedra, Rías Baixas) hay otro en Algete en Madrid y está en el Facebook. A pesar de que en muchos momentos “no sintáis las piernas” y os acordéis de mis muertos… os lo recomiendo.

Oye…, cosas peores, como las meigas: haberlas, hay las, ¿eh?, imaginad si os visten de conejito para el día de vuestro cumple o vuestra despedida de soltero y os tienen que acribillar a balazos todos vuestros acompañantes.

martes, 31 de julio de 2012


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Millones de gracias!!!!

sábado, 7 de julio de 2012

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EL CLUB DE LAS LECTORAS ESTÁ SORTEANDO MI LIBRO "¡Y PARA QUÉ QUIERO ENEMIGAS!" Si no lo tenéis aún, éste es un modo de conseguirlo. Suerte y feliz fin de semana para todos!!! Besos

sábado, 2 de junio de 2012

Malditos ASCENSORES malditos

En el “curro” hay TRES ascensores. A uno lo llamo el ascensor del terror porque lo han chapado con madera (están haciendo obras y es para que no se dañe el cristal) y parece sacado de eso... de una peli de una casa encantada) Los otros dos son de cristal y tienen vistas a la calle (muy amenos, sí)
A las horas que llego (la hora de la comida) hay un “ambientazo que te cagas” en los ascensores. Nada parecido a los de mi casa que TODOS LOS VECINOS CORREN LOS 100 METROS LISOS para pillarlos y NO COINCIDIR CON NADIE… que, claro… no son tan rápidos, mucho más estrechos (no hay donde esconderse para evitar mirarnos cara a cara) y también es un edificio alto, que hay catorce pisazos y… ¿de qué vas a hablar durante el recorrido? “Pues sí, pues sí… hace fresquete hoy, ¿no?” No da para tanto tiempo el tema.
Unos suben de comer… Otros bajan a comer… Unos se van a fumar el cigarrito de después de comer… Otros se van a fumar el cigarrito de antes de comer… Unos se van a buscar la comida para comer allí… Otros se van a tomar el café de sobremesa…
En fin… lo suficiente para CAGARTE EN LA MADRE QUE PARIÓ A PANETE porque, como no paren pronto pues TERMINARÁS LLEGANDO TARDE.
En ocasiones, para uno en el bajo y, de repente, sale una persona, después otra, luego tres más… dos más un poco más tarde… tres, de nuevo, tres segundos inmediatamente después…. Vamos, que si has dejado salir a todos, miras adentro y te preguntas “¿Dónde estaba metida toda esa gente? ¿Quedará alguien más que yo no alcance a ver?”
Otras, resulta que después de esperar a que salgan LOS QUINCE TIPOS que andaban ahí metidos… miras y quedan dos más, que te sonríen e informan cordialmente: ----“Nosotros, bajamos al parking” (¡¡¡Qué salaejos!!!)
Y yo, para no perder la vez... pues me decanto por la opción inmediata: ---- "¡Huy! ¿bajais? Pues yo subo... pero es que me van a dar las uvas esperando a uno libre... bajo con vosotros".
Baaaaaaaaajoooooooooooo, luego suuuuuuuuuuuboooooooo…
Se para, de nuevo, en la planta de calle (claro, lo había llamado yo)
Suuuuuuubooooooooo, y, si no llevo gafas (la mayoría de las veces) pues ¡ZAS! me paso de largo!!! o de corto!!!! JOEEEEEIIIIIIIINNNNNN QUÉ CRUZ!!!!
Siempre lo arreglo con mi “SIMPATÍA NATURAL”… “Planta sextaaa, deportes, oportunidades… disfruten de nuestras rebajaaaas” (que digo yo que ¿p’a qué? Si ya he hecho el ridículo de sobra delante de un montón de desconocidos que SE HAN DADO CUENTA PERFECTAMENTE de que he bajado en dos que no eran la mía, he vuelto a subir… luego he descendido en la once para volver a ascender y PULSAR LA SEXTA PLANTA!!! ¿Qué necesidad hay de hacerlos desgüevarse de una más aún?
Eso, sin detallar los pormenores. Por ejemplo, que la recepcionista (¡Hola, Mari Lupe, jajajaja!) es una COTORRRRRRRA, como servidora. Y, cuando yo llego y pulso la tecla de llamada del ascensor) nos ponemos a hablar de a saber qué asuntillo, pero, obviamente y, aplicando la ley de Murphy, CUANDO LLEGA ÉSTE, aún no hemos terminado nuestra conversación. Por tanto, ¿Qué es lo que yo hago, tan “inteligentemente”?
PUES COLOCARME ENTRE LAS PUERTAS PARA QUE NO SE CIERREN.
Pero, las puertas, se cierran Y ME APLASTAN LOS HOMBROS!!!! (Ya os he dicho que es un aparato infernal)
La última vez que me pasó esto, después de echarse unas risas a mi costa, al subir me encuentro un e-mail… “A propósito de ascensores…” jajajaja! Es la nota que os publico a continuación:
Nombre Científico: Subidum pisus.
Hábitat: En cualquier piso con más de 3 plantas.
Organización: Atacan solos.
Actividad: Durante todo el día.
Dieta: Seres humanos.
Inteligencia: Se necesita mucha para saber subir y bajar pisos.
Aparición: Es omnipresente pero con límite (el mismo ascensor puede estar en todos los pisos de un edificio a la vez).
Armadura: Puertas de metal.
Ataques: Gillotina lateral o caída mortal.
Moral: Cuanto más suben más alta estará su moral.
Notas: Se sienten tan orgullosos cuando encierran entre sus fauces a un humano que incluso le incitan a pulsar el botón de emergencia para que todo el edificio se dé cuenta de que le ha atrapado.
Descripción: El ascensor es una especie de depredador carroñero amante de carne fresca o caliente empleado como arma de destrucción masiva o medio de transporte que está considerado extremadamente peligroso, y, normalmente, quién ha subido en alguno, que lo dudo, porque te come... está en peligro de muerte imminente de "accidente casual".
Hábitat: Aún queda gente que piensa que los ascensores viven en los edificios, no, no, no... todo eso es una put... mentira. En realidad los ascensores viven en la selva Hondureña, sur noroeste, pasando por un montón de mierda de mono, se encuentran el territorio de éstas criaturas tan terroríficas. En la selva se suelen alimentar de rinocerontes vivos, mierda de mono, habitantes de la selva, más habitantes de la selva, batidoras, plantaciones de droga,y algún que otro TitoMC.
Qué hacer si te atrapa un ascensor: Rezar por tu vida, luego al ver que no tiene efecto, perder toda esperanza y asumir tu terrible y dolorosa muerte...

Tipos de ascensores:
Ascensor Doméstico: "Normalmente" no suelen atacar a los usuarios de éste y conviven en perfecta armonía con los vecinos de la comunidad, aunque reciben numerosas amenazas de muerte anónimas... Está hecho de sustancia X, y produce efectos radiactivos.
Ascensor Salvaje: ¡Groar! (Una palabra lo describe todo)
Ascensor de oficina: Parecido al anterior, pero este sufre de ataques a su cerebro emitidos por una frecuencia de radio desconocida que hace que sus puertas no se abran en un buen rato. Suelen coincidir los ataques con cortes de luz en toda la ciudad, y aunque científicos de todo el mundo han estado intentando encontrar alguna relación entre los ataques y los cortes de luz, por más que se esfuerzan, los pobres no encuentran nada productivo... Los ascensores de empresas son diferentes. Son rápidos para que los currantes no pierdan el tiempo con tanto viaje. Lo malo, es que los hay demasiado rápidos, ya que hubo una vez que de la inercia que llevaba los gallumbos se me metieron en el ojete...
Ascensor de la muerte: Éste te atrae con una música acaramelada hacia dento de él, para que posteriormente te digiera con sus letales gases tóxicos y sus jugos gástricos. Si eres retrasado mental o deficiente el ascensor sabrá con que atraerte.
Ascensor del hospital: Los ascensores de los hospitales, son lentos con ganas. Coges uno en la planta baja con un dolor leve de barriga, y llegas a la 5ª planta con el estomago agujereado, del tiempo transcurrido. Eso sí, son enormes, hay espacio para practicar salto de longitud y te sobra sitio. Pues la verdad es que muy buenas sensaciones no te dan, subirte con alguien estirado a tu lado, y que lleva una etiqueta en el dedo gordo del pié.
Qué hacer para no aburrirse en un ascensor:
*Acercarse a un vecino y susurrar: La policía llegará de un momento a otro.
*Leer la Biblia en voz alta y despacio.
*Maullar mirando a los pasajeros con cara triste.
*Apostar con otros pasajeros que puedes meterte una moneda en su nariz.
*Poner cara de esfuerzo y decir: ya viene… ya viene… y luego ¡Upss!.
*Dejar una caja entre las puertas.
*Preguntar a cada pasajero si puedes apretar el botón por ellos.
*Ponerse un calcetín en la mano y hablar con los otros pasajeros por medio de él.
*Dibujar cuadrados en el aire.
*Decir ¡Ding! en cada piso.
*Apoyarse sobre los botones.
*Decir ¿Para qué sirve esto? y apretar el botón de la alarma.
*Escuchar las paredes del elevador con un estetoscopio.
*Dibujar con tiza en el suelo un círculo, quedarse dentro, y anunciar a los otros pasajeros que ese es su espacio personal.
*Hacer ruidos de explosiones cuando alguien presione un botón.
*Hacer globitos de saliva.
*Decir con voz grave: Debo encontrar otro cuerpo para la posesión.
*Ponerse una sábana en la cabeza y usarla como protegiéndose de algo.
*Usar Gafas de Rayos X de juguete y mirar a la gente con placer.
*Mirar fijamente a un pasajero con cara de miedo y gritar: "¡Es uno de ellos!". Luego ir a la esquina opuesta del ascensor.
*Si alguien te roza, retrocede y grita.

viernes, 20 de abril de 2012

Reseña Literaria "La noche de los Gitanos" (Afredo García Francés)


El culpable de que yo esté aquí, a estas horas, y no haciendo la cena o planchando… es mi idolatrado Alfredo García Francés y tengo que pedirles disculpas, por anticipado, porque cotorra yo sé que soy un rato pero “oradora”, lo que se dice oradoraaa…

Pero él se empeñó y yo voy a hacer lo posible por no hacer el ridículo, después de que hayan pasado por sus presentaciones, (mejorando lo presente), toda una alta gama de intelectuales y magníficos comentaristas.
Es primordial que conozcan un poco del autor antes de bucear en la lectura de este libro. De otra forma, no se van a enterar muy bien de qué va todo esto.

Alfredo se auto-define como: “Un vasco, mestizo de andaluz, aunque con un RH 0  Negativo, que ya lo quisiera Arzallus para los Domingos. Español y Colombiano. Bilbaíno de la diáspora, gaditano de adopción y granaíno melancólico. Recién salido del Infierno. De momento, un superviviente.
Es de suponer que si, después, investigamos un poco su biografía: Nacido en el País Vasco… acostumbrado a convivir con ETA y, después, periodista de El País, cubriendo conflictos en Irlanda, Líbano, Kuwait, Rumanía y Yugoslavia… Pues, vaya, que nadie mejor que él para hablar de supervivencia, de horror, de tragedia, de miserias, de mentiras, de desencanto, de traición, de deslealtad, de humillación, de vacío, de desolación.

Y, como buen superviviente, habiendo sentido el hálito de la muerte en la nuca y mirando sus ojos tan de cerca… pues no tiene miedo de nada. Ni siquiera de citar a Blas Piñar ni a José Mena en el comienzo del libro… ¡¡hala, ahí, con un par!! Alfredo dice lo que piensa y se queda más ancho que Pancho sea políticamente correcto, incorrecto, esté demodé o corra el peligro de ser catalogado como persona non-grata porque a Alfredo, mi valiente Alfredo… le importa un solemne rábano lo que piensen de él, mientras tenga la conciencia tranquila y duerma como un bebé por las noches.
Él es, y lo sabe, un hombre muy culto, un gran dialogador, un buen comunicador y un hombre con un sentido del humor tan inteligente como electrizante. Yo le llamo, muy habitualmente, “el encantador de serpientes”. Con permiso de su santa, es un hombre que enamora, a primera vista. Desde el primer momento en que me lo eché a la cara supe que era una persona fascinante para conocer, para escuchar, para aprender de él y para saborear a sorbos.

Esto, ocurre con la lectura de este libro.
Es un libro, como él, valiente, sin pelos en la lengua, sin remilgos, sin recato ninguno… ¡¡NI VERGÜENZA!!

Es un libro narrado con desesperación descarnada. Porque, como diría Arthur Schopenhauer: "Quien ha perdido la esperanza ha perdido también el miedo. Tal significa la palabra desesperado."  Y la desesperación la lleva a todos los ámbitos: amor desesperado, dependencia desesperada, amistad desesperada, desamor desesperado, ideales desesperados, sexo desesperado…
Se trata de un thriller de acción vertiginosa, y, a pesar de que la escasez de diálogos, muy, muy, muy cinematográfico. Aunque la verdad, no sé quien iba a echarle bemoles al asunto para llevarlo a la gran pantalla. Entre Tarantino y José Luis Garci… en un término intermediooo…

Atención al principio de la obra:
Miles de cuerpos volaban en cenizas sobre las chimeneas de los hornos crematorios. Pero, los recién llegados aún no sabían que su destino era cubrir de hollín los bosques cercanos, sucios, de un verde envilecido por el tizne humano.

Con perdón de la expresión: aquí, mariconadas, ¡las justas!

Y ¡Qué maravilla de lirismo con el que escribe este hombre! Fíjense, fíjense qué manera tan discreta, a la par que elegante, de decir: “¡Estaba lleno de cachos de carne de fiambre por toas partes!”.

Alfredo es un hombre que practica la búsqueda de la palabra perfecta en cada frase. Aunque muchas veces, esa palabra sea una palabrota o una blasfemia.

Usa de un lenguaje “sencillo” (y lo pongo entre comillas porque, aunque tengas claro el significado de cada vocablo, resulta que en ciertos contextos significan otras cosas para lo que tienes que dirigirte a las notas finales. Como “organizar” que es sinónimo de “trapichear”) A veces, coloquial. Siempre, siempre, muy actual y, aunque en determinados momentos incluso barriobajero, el estilo es casi poético.

Leería tantas frases que me han llegado al alma que tendríamos que pasarnos aquí toda la noche. Esas frases que te hacen descansar el libro sobre tu regazo y suspirar con los ojos cerrados.
Sobre el tiempo verbal: pretérito… Pero no perfecto precisamente. Aquello del “cualquier tiempo pasado fue mejor” aquí… pues no sé… ¡¡¿Qué quieren que les diga?!!

¿Y la persona? Alfredo, además de listo es un tramposo. Él sabe perfectamente que si hubiera escrito en tercera persona de singular, a modo de neutral narrador, de simple espectador o, como diría Eduardo Mendoza “de esponja”… no nos hubiera llegado el mensaje de una forma tan despiadada.

Él empieza en tercera persona. Sí, a modo de NO-DO y nos plantea una introducción periodística: “Así son las cosas y así se las hemos contado” Pero, en el siguiente capítulo, ya hablan los que viven la historia y nos cuentan cómo la viven, invitándonos a ponernos en su pellejo y vivirlas igual que lo hicieron ellos.

El primero es Paco, el boxeador colombiano, enfermo de Alzheimer. Con sus álbumes de fotos, a modo de prescripción médica, que le han de recordar los grandes momentos que merecen la pena ser conservados. Con sus post-its y sus notas por toda la casa. Con esa angustia vital sobre si ha olvidado un detalle importante. Con sus meditaciones a modo de desesperado ejercicio de rehabilitación:

“¿Existe Dios? ¿Serán putas las vecinas que reciben tantas visitas? ¿Tendrá que ver el calentamiento global con lo cachondo que estoy? ¿Ganará la liga el Real Madrid?

Con el miedo encallado a lo que vendrá después cuando su enfermedad empeore.

El segundo es Tano, amigo gitano de Paco y…

Señoras, señoras, señoras… Les puedo asegurar que éste es un personaje que va a noquearlas totalmente. Puedo asegurar que va a inspirarles los sentimientos más bajos y ruines: o van a querer merendárselo enterito y repetir ¡O van a querer asesinarlo!

Ya cuando Paco le describe físicamente… ahí me dio el sofocón.

Lo malo de Tano es que es un ser herido. Y, cumpliendo con una de las reglas que yo he defendido siempre, como observadora de nuestra raza humana: Las personas heridas son peligrosas. No siente el menor respeto por su vida, cuanto menos por la de los demás, pero le tiene apego:

Entonces tomé conciencia de que era malo, o al menos, de que nunca sería demasiado bueno. Y, sobre todo, comprendí que si tuviera que escoger entre los buenos y los malos, siempre elegiría a los vencedores”.

El instinto asesino le fortalece.

Y el de sobrevivir, sobrevivir siempre.

Y, para mayor inri, tiene mucho equipaje a sus espaldas. Demasiado. Como su amigo Paco le diría en una ocasión: “Tienes odio en las manos, pero te falta destreza. Puedo enseñarte a boxear con inteligencia, pero debes olvidarte del miedo, Tano, y tienes mucho. Miedo antiguo".

La tercera es África, novia del gitano y espía del CNI. Una huérfana adoptada por un militar al que debe su agradecimiento y su lealtad.

¿Idealista o loca revolucionaria? Lo dejo a su elección. Pero esta chica tampoco tiene mucho respeto ni apego por su vida.

Bueno y, ya casi al final, como artista invitada, una psicóloga interviene en la narración con su parte en el relato.

Y, cada uno de ellos va ampliando la información para que toda la trama se vaya desvelando.

Y, a cada página, ellos mismos van aclarando los secretos más ocultos… Lo que uno sólo se atreve a pensar, cuando está a solas. Ese, ese es el motivo por el cual esta novela es tan intimista y tenía que estar escrita en primera persona.

Alfredo va directo al hueso y nos espeta en el rostro y sin la menor sutileza.

Entre otras muchas cosas también nos habla de la degeneración del amor entre un hombre y una mujer. Lisa y llanamente el descenso a los infiernos de dos que alguna vez se amaron. No ahorra detalles de humillación, locura y degeneración extremas. Muestra la desintegración más corrosiva de una relación pero también la dependencia que ha nacido de todo ello: ¡¡Se siguen amando!! Pero, ¿Por todo lo que se amaron? O ¿Por qué ambos saben que ya no pueden hacerse más daño?

Por último y no por ello menos importante, Alfredo ha hecho una impresionante labor de investigación y documentación para la confección de este libro.

Y ya que he dorado la píldora, voy a los defectos:

El libro tiene tres muy gordos:

1.- Es adictivo. Te engancha desde la primera página.

2.- Dos, cuando llegas a la última, preguntas “¿Ya?”. Te parece rematadamente corto.

3.- Viviendo lo que estamos viviendo estos días en nuestro País… te recorre, de vez en cuando un escalofrío por la espalda ¿Es Alfredo un visionario? ¿Ha tenido algo de Julio Verne?

Si ya nos ponemos en estas... casi mejor pillar un buen Alzheimer que nos haga vivir, en el olvido, tan ricamente.